jueves, 2 de diciembre de 2010

El cuerpo de Doña María Coronel

Para saber quién fue esta valerosa mujer, comencemos por conocer el origen de su conocida historia.

Doña María Coronel se casó con Juan de la Cerda, caballero implicado en acciones contra el Rey Pedro I, que fue encarcelado y decapitado, siendo además su casa destruída y el solar sembrado con sal para que ni siquiera creciera allí la hierba.
Su residencia se situaba en la calle que hoy lleva su nombre.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Tras quedar viuda, se retiró de la vida mundana, pero pronto empezó a ser acosada por el Rey, obsesionado con ella.

Pese a sus continuos rechazos, el Rey insistía, por lo que buscó refugio en casa de sus padres.
Corriendo allí peligro de ser raptada buscó refugio de nuevo, esta vez en el Convento de Santa Clara.

Allí fue escondida por las monjas en una zanja del jardín recubierta con tablas, pues el Rey había llegado hasta allí tras ser advertido.
Al no encontrarla marchó, pero tiempo después, cuando María ya estaba allí instalada, volvió por sorpresa.

Tras perserguirla acabaron en la cocina, donde desesperada por el acecho del Rey se arrojó a la cara el aceite hirviendo de una sartén.
Quedó desfigurada, provocando la huida del Rey, que quedó profundamente arrepentido, garantizando sus cuidados y concediéndole cuanto necesitara.

Ella pidió recuperar el solar de su casa, y allí edificó en 1347 el Real Monasterio de Santa Inés, más conocido como Convento de Santa Inés.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Al morir, Doña María Coronel fue enterrada en la iglesia del convento.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Siglos más tarde, encontraron su ataúd debido a unas obras, y al abrirlo se llevaron una sorpresa, pues su cuerpo permanecía incorrputo.

El 2 de diciembre, efeméride de su fallecimiento, es expuesta al público la urna donde reposa el cuerpo incorrupto de Doña María Coronel.
Se encuentra en el coro, tras una reja a la que cada año se asoman los fieles.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Aún pueden apreciarse las cicatrices de su cara.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

4 comentarios:

  1. Desde que siendo niño (hoy tengo 61 años) mi padre me contó la historia de doña María Coronel sentí un profundo respeto y admiración por esta mujer. Desde siempre es para los sevillanos algo de lo que nos sentimos muy orgulloso. Forma parte de la historia de Sevilla. Una bella historia que engrandece la ciudad.

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  2. Me pasa igual (aunque con menos edad :P). Llevo escuchando años esta historia y me parece increíble ver el cuerpo.
    El silencio y la devoción que se respiran no hacen más que propiciar la recreación de lo que vivió.

    Es como formar por un momento parte de la historia de Sevilla.

    Un saludo!

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  3. Creeis que de verdad se tiró el aceite?
    Yo creo que si porque si dicen que se ven las cicatrices... Nunca había visto su cuerpo.

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    1. No es que "dicen", es que se ven. Quizás la fotografía mostrada no es la mejor, pero es así.

      Te animo a que pases por allí el próximo 2 de diciembre ;) Un saludo.

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