jueves, 25 de noviembre de 2010

Los piacentines de Sevilla

En la calle Placentines podemos ver una hermosa placa donde un libro nos cuenta la historia de su nombre.

Colocada en 2000, nos cuenta que en la zona estuvo asentada una colonia de ciudadanos de Piacenza, los piacentines.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Esta colonia, además, ayudó a Fernando III a conquistar la ciudad.
La calle recibió su actual nombre, en honor a estos vecinos, a mediados del siglo XIX.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La Casa de las moscas

Este edificio, de planta triangular, se encuentra en la confluencia de las calles Adriano y Pastor y Landero.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Es obra de Antonio Gómez Millán y se le conoce como Casa de las moscas, por estar presentes este insecto en la decoración de sus fachadas.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Aunque estos no son los únicos animales que decoran sus fachadas.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Triana al Arte Flamenco

Desde ayer, el Flamenco está aún más de fiesta. Ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Esta entrada es para hacerle un pequeño homenaje, una insignificante parte de lo que se merece.

En 1992 se propuso colocar en la Plaza del Altozano un monumento a los intérpretes de este Arte que había dado Triana, homenajeando así tanto a los conocidos como a los anónimos.

Hubo que esperar dos años para la inaguración de la obra, Triana al Arte Flamenco, de Jesús Gavira. 

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Esta obra alegórica simboliza las tres facetas principales del flamenco.
La figura de una mujer andaluza ataviada a la antigua usanza, con traje de flamenca de doble volante bajo, simboliza el baile. Ésta se impulsa con su pie derecho sobre un yunque, simbolizando el cante de fragua, y porta una guitarra, simbolizando el toque.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

martes, 16 de noviembre de 2010

La Plaza de la Magdalena

La Plaza de la Magdalena conserva su nombre original tras haber sufrido numerosos cambios de rotulación.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Toma su nombre de la primitiva Iglesia de la Magdalena, que estuvo edificada en dicha plaza.
Esta iglesia fue derribada durante la ocupación francesa, tomando como nueva sede el antiguo Convento de San Pablo, que había sido desamortizado.


Antes del derribo, en el siglo XV, ya cambió su nombre por Plaza de la iglesia.
Más tarde retomaría su nombre original y de nuevo lo cambiaría en 1841, por Plaza de la libertad.

En una de sus urbanizaciones más importantes se colocó en su centro una fuente.
Convertida en símbolo de este lugar, es el único elemento conservado a través de las distintas reformas llevadas a cabo.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Hasta ese momento la fuente estuvo depositada en unos almacenes municipales.
Su composición deja ver que es una fuente formada con piezas de distintos estilos.
Se cree que el pedestal de tritones y la taza son los que antaño formaron parte de la Fuente de Neptuno y las Ninfas en la Alameda de Hércules.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Como remate se encuentra una figura que representa a Calíope, procedente del Museo de Bellas Artes.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

La fuente fue colocada en la plaza durante el reinado de Isabel II, en 1844, de ahí los elementos Borbónicos. 

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

En lo sucesivo, la plaza cambió de nombre en diversas ocasiones:

1866 -  Plaza del Pacífico, uno de sus nombres más conocidos.
1928 - Plaza del Cristo del Calvario.
1931 - Plaza del Pacífico.
1936 - Plaza del General Franco.
1980 - Plaza de la Magdalena.

martes, 9 de noviembre de 2010

Lo que fue el Teatro de la Maestranza

 El Teatro de la Maestranza es conocido internacionalmente como gran foco cultural.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

El teatro tras su inauguración, en 1991.


El solar sobre el que se construyó estaba ocupado por el antiguo Cuartel de la Real Maestranza de Artillería, de ahí su nombre.

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla

Tras abandonar sus funciones, el cuartel fue derribado en 1977, conservándose únicamente la capilla, actual sede de la Hermandad de las Aguas, y la fachada del paseo Cristóbal Colón.


Fuente: Teatro de la Maestranza

Para la construcción de este gran teatro se respetó dicha fachada, utilizada para ganar amplitud a la entrada a modo de paseo techado y abierto.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

A pesar de los años transcurridos y de los diferentes usos que recibe ahora el solar, aún se observa en la reja central una muestra de la relación del teatro con el antiguo cuartel.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nestlé también tuvo su pabellón

El legado de la Exposición Iberoamericana de 1929 de Sevilla es extenso, aunque indudablemente pudo serlo aún más.

Conocemos en su mayoría los pabellones que siguen en pie y algunos de los que fueron derribados. Pero hay algunos de los que poca constancia se tiene, aquellos que representaron a distintas marcas comerciales.


Nestlé fue una de las empresas que contó con un pabellón propio, un stand donde la protagonista fue su leche condensada La Lechera, la cual obtuvo un gran premio en forma de diploma.


El pabellón, situado junto a los pabellones de México y Marruecos, contó además con un gran atractivo para la época, la presencia de autómatas.

Estas figuras, fabricadas en Alemania, fueron utilizadas en las exposiciones de Sevilla y Barcelona de 1929.
Combinaban movimientos con frases como ¡Alto! o ¡Compren!.

En el Museo de Autómatas del Tibidabo se conservan algunos de estos autómatas.

El tío Paco.


Los campesinos.


Las comadres.


jueves, 28 de octubre de 2010

San Telmo (IV): Las columnas de la Plaza de Santa Cruz

Lectura previa recomendada: I | II | III

En la calle Mateos Gago encontramos la Iglesia de Santa Cruz, sede de la Hermandad de Santa Cruz.
Este templo fue construido, entre 1655 y 1728, como Convento del Espíritu Santo para los Clérigos Menores.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Su advocación actual se debe al fatal desenlace que tuvo la primitiva Iglesia de Santa Cruz:
Tras la conquista de Sevilla por Fernando III en 1248 se creó la Judería, ese barrio hoy de duende pero que nació para aislar a los judíos de la ciudad.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

En la calle Fabiola aún nos queda un lienzo restaurado de la muralla que cercaba la Judería, el barrio donde vivió Susona.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

A la muerte del Rey, su hijo Alfonso X El Sabio donó las mezquitas de la ciudad a la Iglesia, salvo las tres que se encontraban en el interior de la Judería, que fueron convertidas en sinagogas.
Una de ellas se localizaba en la actual Plaza de Santa Cruz.

Tras la matanza en 1391 de más de cuatro mil judíos a manos de sevillanos alentados por el Arcediano de Écija, apenas quedaron judíos en Sevilla desde entonces.
Poco a poco la sinagoga fue quedando sin uso y tras la expulsión de los judíos de España ordenada por los Reyes Católicos el templo se convirtió en iglesia cristiana.

La arquitectura de este templo descansaba sobre cuatro columnas desiguales. Con la destrucción del templo, la Iglesia de Santa Cruz acabó instalándose en Mateos Gago y las columnas fueron trasladadas al Jardín de la Aclimatación, cercano a los jardines de las Delicias.
Ese terreno fue comprado por Antonio de Orleans, Duque de Montpensier, para anexionarlo a los jardines del Palacio de San Telmo.

Tras la compra en 1926 de parte de los jardines del palacio para edificar pabellones de la Exposición Iberoamericana de 1929, se procedió a la apertura de la calle La Rábida y al levantamiento del muro actual de los jardines.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

De este modo, las columnas quedaron enmarcadas en el acceso más cercano al Pabellón de Chile de los actuales Jardines de San Telmo.

Jardines de San Telmo.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Columnas.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Aún podemos apreciar su relación con el Palacio de San Telmo en la decoración de ese tramo de verja, distinto al resto del cerramiento.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Muchas veces he pasado junto a estas columnas, pareciéndome llamativas por su diferencia respecto al resto del cerramiento y por sus extraños remates decorativos.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Imposible imaginar que serían testigos de la convivencia sevillana de tres culturas tan distintas, si no fuera por el compañero Sergio Palma.

Lectura siguiente recomendada: V

domingo, 24 de octubre de 2010

San Telmo (III): La estatua de Fernando VII

Lectura previa recomendada: I | II

Pierre Joseph Chardigny realizó en 1831 una estatua de Fernando VII en bronce.

Esta estatua viajó junto a la ya Regente María Cristina en su exilio a Francia, adornando los jardines del Palacio de la Malmaison.
Allí estuvo desde 1842 hasta la venta del palacio a Napoleón III en 1861, cuando fue enviada a la Infanta María Luisa Fernanda, que residía en Sevilla.

Con motivo de la visita a Sevilla de su hermana, la Reina Isabel II, la Infanta mandó labrar un pedestal que lucía el escudo de España.
El conjunto fue colocado en los jardines del palacio en 1862.

Fuente: ABC

Con la Revolución de 1868 llegó su primer traslado desde que llegara, trasladándose a un lugar discreto de los jardines, la que fuera huerta del desaparecido Convento de San Diego.

Siguieron a éste otros cambios de ubicación, pasando por las cercanías de la ría de los jardines, donde actualmente se encuentran las glorietas de Luca de Tena y de Luis Montoto.

En 1893 la Infanta cedió parte de sus jardines a la ciudad, trasladando entonces la estatua a los que aún eran jardines del palacio.
Allí se formó una glorieta rodeada de columnas rematadas por estatuillas, en cuyo centro se colocó la estatua.

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla

En 1926, al comprar Sevilla a la Mitra parte de los ya reducidos Jardines de San Telmo para la Exposición Iberoamericana de 1929, compró también la estatua.

Unos años más tarde, en 1931, con la Segunda República Española, fue trasladada para evitar su destrucción a su ubicación actual, el antiguo Museo Arqueológico Municipal.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Para este último traslado la figura fue desmontada del pedestal, perdido desde entonces, y troceados su sable, sus manos y su cabeza.
De estas piezas separadas, el sable también desapareció y las manos fueron adquiridas en el mercadillo de El Jueves por el orfebre Fernando Marmolejo, quien mostró su disposición a reponerlas siempre que a la estatua se le diera un lugar apropiado en la ciudad.

Fuente: ABC

La glorieta en la que estuvo la estatua hasta su retirada es una pequeña glorieta muy transitada pero poco conocida, la glorieta de la avenida de Perú.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Con el transcurso de los años esta glorieta ha sufrido numerosos desperfectos, encontrándose destrozada la fuente central en numerosas ocasiones, así como vandalizadas las estatuillas que rematan las columnas.
Algunas permanecen casi ocultas entre las ramas de los árboles cercanos.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

En 1955, dentro de las obras de ornamentación de los aledaños del parque María Luisa, se le encargó a Juan Abascal Fuentes la Alegoría de Portugal.
Se sustituiría así la única estatuilla que faltaba sobre las columnas en aquel momento.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Lectura siguiente recomendada: IV | V