jueves, 17 de marzo de 2011

Silencio pueblo cristiano...

Manuel Centeno llegó a ser el saetero más cotizado de la Semana Santa de Sevilla.
Tanto, que a él se referían como Emperador de la saeta.

En 1926 cantó por primera vez su famosa saeta Silencio pueblo cristiano... a la Cruz de Guía de la Hermandad del Silencio.

En 1955 este cante se convirtió en la sintonía de Saeta, el primer programa radiofónico cofrade.
Se emitía en Radio Vida, origen de la COPE.

En 2005, con motivo del cincuentenario de la emisora, se le rindió homenaje a Manuel Centeno colocando una cerámica en la calle "El Silencio", en el lugar desde el que cantaba esta saeta.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

lunes, 14 de marzo de 2011

Primer aniversario

Hace un año comenzaron a publicarse entradas en este blog.

No hubo presentación, sólo historia de Sevilla.

Comenzaba así un pequeño propósito que se ha ido haciendo realidad poco a poco.

Esa Sevilla me ha permitido desarrollar una gran pasión, aprender de Sevilla y poder mostrarla a los demás.
Mostrar que Sevilla es mucho más que lo poco que nos cuentan de ella, que es mucho más que lo poco que en ocasiones creemos ver.

Y por ello os quiero dar las gracias, a todos vosotros que pasais por aquí a menudo, o de vez en cuando.

Sé que alguno ha visto la ciudad con otros ojos después de haber leído algo aquí, igual que yo lo hago tras dejarme llevar por las líneas de otros blogs de compañeros.

Pero sin duda estoy satisfecho de una cosa, algo que es lo mejor que me ha podido dar Esa Sevilla, y es haber comprobado que hay más enamorados de Sevilla.


Ojalá sigamos juntos por mucho tiempo... y bienvenido el que se apunte.

domingo, 6 de marzo de 2011

Un poema en Expo'92

Uno de los detalles menos conocidos del legado de Expo'92 es el poema que escribió para la muestra Francisco Javier Carrillo.

El poema, Mi amor sin rumbo, atlántico gemido, fue escrito sobre uno de los muros que rodean el Pabellón de la Comunidad Europea.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

La dedicatoria original de este poema era A GUAINACAPAC, SEÑOR DEL PERÚ.
Por expreso deseo de Jean-Marie Henin, ganador del concurso de la avenida de Europa de Expo'92, fue dedicado a un amigo de este arquitecto que falleció poco antes, siendo la dedicatoria final A JOACHIN.

Hoy día sigue allí, pudiendo ser leído, aunque algunas partes están tapadas por la abundante vegetación.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Quizás, gracias a que ha pasado desapercibida tantos años, seguimos conservando esta obra, que podría ser rescatada aprovechando las obras del pabellón, y recuperar su aspecto original.

Para ello, Esa Sevilla ha puesto esto en conocimiento del Presidente de Cartuja 93.

Fuente: Francisco Javier Carrillo

Fuente: Francisco Javier Carrillo

Desde aquí, agradecemos al autor su total colaboración.

jueves, 3 de marzo de 2011

Peticiones: Leyendas: El balcón de Rosina

Esa Sevilla continúa con su sección de peticiones.

Luis Hernández quería conocer la historia de una de las casas de la Plaza Alfaro.

La famosa ópera bufa de Rossini, El Barbero de Sevilla, ha sido de gran importancia para la ciudad.
Tanto es así que dos calles de la ciudad poseen rótulos relacionados con la obra.

Una de ellas fue rotulada con el título de la obra en 1982.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

La otra lleva desde 1936 el nombre del Tenor Manuel García, colaborador de Rossini en la obra.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

A pesar de que algunos autores ubican el balcón de Rosina en las inmediaciones de la calle Argote de Molina, la tradición popular lo enmarca en la sevillana Plaza Alfaro.

El famoso balcón pertenece a una casa que destaca por su belleza.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Cuando se pasea junto a la casa y se contempla el balcón, es bello imaginar la historia allí desarrollada.
Pero, lamentablemente, se trata de otra historia imposible convertida en mito sevillano.

Y es que hemos podido saber, gracias a una de las propietarias de la casa, que ésta fue construida entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Fuente: Diario Pueblo

Su destino cambió en 1925, cuando fue adquirida por la misma familia que es hoy día propietaria.
Su dueño compró en 1928 una bella portada en piedra, del siglo XVII, que había pertenecido a un palacio situado en Écija.
Además de colocar la portada, se abordaron grandes obras de embellecimiento de la casa, modificándose la fachada y construyéndose el famoso balcón.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

A pesar de llevar años deshabitada, sigue siendo un reclamo turístico para la ciudad.
Y seguro que para muchos seguirá siendo la casa del famoso balcón de Rosina.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

lunes, 28 de febrero de 2011

Plaza Alfaro

Esta plaza se encuentra en un lugar privilegiado de Sevilla, limitando con la calle Agua y los jardines de Murillo, y siendo una de los accesos directos a la Plaza de Santa Cruz.
Desde finales del siglo XVI era conocida como Plazuela del Obispo Esquilache, en honor a Don Alonso Fajardo, Canónigo de Sevilla que vivió en esta plaza.

A finales del siglo XVIII se rotuló con su actual nombre en honor a Francisco de Alfaro, ilustre jurista de Indias, que nació allí hacia 1551.
Este jurista publicó las Ordenanzas de Alfaro, donde señaló los abusos a los que eran sometidos los indios.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Nació en la Casa de los Alfaro, un edificio que fue derribado en los 70.
1956. 

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla

En la misma década se construyó en su lugar un edificio de viviendas particulares, respetando el estilo de la anterior edificación tanto en la fachada como en el patio.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Presidiendo la plaza a la entrada de los jardines de Murillo se puede disfrutar de un templete ajardinado, en cuyo interior se encuentra una pequeña fuente, inactiva actualmente.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

jueves, 24 de febrero de 2011

Palacio de Altamira

Gracias a la visita organizada por Cultura de Sevilla visité este hermoso palacio, que siempre había estado en mi lista de visitas pendientes.


El palacio se encuentra en la calle Santa María la Blanca, zona que formaba parte de la Judería sevillana.
Tras el pogromo contra los judíos en 1391, estos terrenos pasaron a manos del Justicia Mayor de Castilla, Don Diego López de Stúñiga, que levantó sobre ellos el palacio.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Tras los Stúñiga, otras señoriales familias habitaron el palacio, tales como los Condes de Plasencia, los Duques de Béjar, los Duques de Sesse, los Duques de Velada, los Marqueses de Villamanrique, los Marqueses de Ayamonte, los Marqueses de Astorga o los Condes de Altamira, a quienes debe su nombre actual.

Aún se conservan numerosos detalles que representan el escudo de la familia que mandó construir el palacio.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Con el paso de los siglos el palacio sufrió numerosas obras y mejoras, hasta que en el siglo XIX fue destinado a casa de vecindad en alquiler. Para ello se realizaron ciertas reformas que enmascararon la primitiva construcción mudéjar, descubierta recientemente debido a las investigaciones arqueológicas.
Encontrándose en estado ruinoso desde mediados del siglo XX, fue adquirido y restaurado por la Junta de Andalucía, convirtiéndose en sede de la Consejería de Cultura en 1997.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Al recorrer el palacio vemos que los artesonados originales ya no adornan los techos, pero aún se siguen conservando numerosos fragmentos que consiguieron ser rescatados.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Bajo esta sala también se encuentra un aljibe, visible tras una cristalera.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Destaca uno de sus patios, con una gran alberca central, rodeado de unas columnas que muestran los distintos tipos de arquitectura que ha tenido a lo largo de los siglos.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

El palacio fue engalanado hacia 1570 con motivo del enlace entre el primer Marqués de Villamanrique, Álvaro de Zúñiga y Guzmán, y Blanca Enríquez.
La bóveda de la que fuera Sala de armas sigue decorada con el monograma ALB, formado por las iniciales de Álvaro y Blanca.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Esta estancia fue convertida en el siglo XVII en Oratorio Bajo del palacio por la Duquesa de Velada.
El pavimento actual reproduce el original correspondiente a la fuente de alicatado, recuperado en 1988.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

El Palacio de los azulejos es un núcleo doméstico y privado, inspirado en el Patio de las muñecas del Real Alcázar.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Uno de los núcleos principales del palacio estaba fue construido para uso de la señora de la casa.
Al levantarse la fachada actual del edificio, se destruyó gran parte de éste, quedando enterrado un magnífico jardín de crucero.
Permaneció oculto, y sobre él se desarrollaron actividades comerciales en establecimientos y tiendas durante la época en que el palacio fue un conjunto de viviendas de alquiler.

Gracias a las obras de restauración, esta joya ha sido recuperada.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Este reportaje se queda corto por todo lo que el palacio tiene que enseñar y contar. Os aconsejo que lo visitéis.

martes, 15 de febrero de 2011

Monumento a Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart universalizó el nombre de Sevilla con dos de sus óperas, Las bodas de Fígaro y Don Giovanni, esta última inspirada en Don Juan Tenorio.

El 5 de diciembre de 1991, con motivo del II centenario de la muerte de este genio musical, se inauguró un monumento en su honor en Sevilla, obra de Rolando Campos.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Se pensó ubicarlo en los jardines de la Caridad, pero debido a desavenencias políticas entre Ayuntamiento y Diputación Pronvicial, fue ubicado finalmente en el paseo Cristóbal Colón, en la acera más cercana al río, acompañado por la Torre del Oro.

Fuente: vmestresantana

Fuente: Diego

Allí estuvo años apoyado en la silla, sosteniendo una partitura que fue robada, y un violín que sufrió varios intentos de robo.

En 2004 fue desmontado para ser restaurado y nunca volvió a su anterior ubicación.
Aprovechando la apertura al público de los jardines de la Caridad, se decidió reubicar el monumento en la acera del Teatro de la Maestranza, próximo al lugar que nunca llegó a ocupar.
Desde entonces está acompañado, aunque en la distancia, por la Giralda.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Las Victorias aladas de la Plaza de América

Para el ornato de la Plaza de América con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, se realizaron 16 Victorias aladas colocadas sobre altas columnas.

Fueron realizadas por tres escultores, Lorenzo Coullaut Valera, Manuel Delgado Brackembury y Pedro Carbonell.

Estas figuras, que engalanaron uno de los principales focos de la exposición, se encuentran actualmente en un pésimo estado.
A todas les falta algo, ya sea una mano, las alas o la cabeza.

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Fuente: Sergio David Cansado (Esa Sevilla)

Lejos quedan ya estas imágenes, donde todas lucían con gran esplendor.

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla

Fuente: Fototeca de la Universidad de Sevilla